Sé siempre tú

pero pregúntate si eres tu mejor versión

Me llamo Patricia.Tengo 45 años, un hijo genial y un ex-marido estupendo.

Estudié Realización y Producción Audiovisual hace tanto tiempo que no guardan ni mi ficha. Escribo desde los 20 años y amigos y no tan amigos pueden constatar mi presencia en la Red desde hace más de una década.He trabajado como Comercial, Redactora, Adjunta de Dirección de una empresa de Intermediación, Maquilladora, Diseñadora Web, Creadora de Contenidos, RRPP y Recepcionista.

Un día descubrí que mi ego tenía más capas que una ilustración de photoshop gracias a una hostia de la vida. Me sumí en una depresión fenomenal de la que salí gracias a mi Maestro de Reiki. Me maravilló lo que el Reiki hizo por mi,así que me propuse su práctica y trabajé hasta la Maestría.

Solo tenia clara una cosa: quería ayudar a los demás. Hasta entonces  no siempre me había salido bien. Comprensible. Primero tenía que ayudarme a mi misma así que me puse manos a la obra. Cuando llegó el momento empecé a ayudar a otras personas a ayudarse, en plan Jerry McGuire pero sin la cara de desesperación.

Para ello  me formé primero de modo autodidacta y más tarde con un montón de cursos. La mejor lección hasta ahora ha sido que la vida va de cómo utilizar lo que sabes. Mis mejores profesores son las maravillosas personas a las que acompaño  en su crecimiento.No obstante, a día de hoy sigo estudiando porque me gusta y siempre hay algo más por saber.

¡Un abrazote!

Patrícia

 

 

Tengo 46 años, un hijo genial y un ex-marido estupendo. Estudié Realización y Producción Audiovisual hace tanto tiempo que no guardan ni mi ficha. Antaño trabajé en mil sitios o quizás en unos 10. Me sirvieron para cubrir gastos y acumular experiencias pero me repateaban emocionalmente. Escribo desde siempre y mi presencia en la Red es rastreable desde hace más de una década. Hace unos años descubrí que mi Ego tenía más capas que una ilustración de Photoshop gracias a una hostia de la vida. Me sumí en una depresión fenomenal de la que salí gracias a mi Maestro de Reiki. Me maravilló lo que el Reiki hizo conmigo, así que metí de lleno. Cuando llegó el momento, empecé a ayudar a otras personas a ayudarse... en plan Jerry McGuire pero sin la cara de desesperación.