amor a primera vista

¿Es el amor el resultado de una reacción química? A estas alturas de la película, la mayoría conocemos aunque sea de paso , que hay estudios más que suficientes que demuestran que así es.

 Solo para ponernos en situación, resumo: nuestro cerebro se inunda de feniletilamina, liberamos dopamina, norepinefrina y la muy famosa oxitocina, bajan nuestros niveles de serotonina y liberamos adrenalina.Esta cantidad de INAS no son otra cosa que las drogas naturales del cuerpo humano que provocan los conocidos efectos del enamoramiento: aceleración cardíaca, nervios y maripositas en el estómago.

La pieza clave que nos hace sentir, entre otras cosas, esa necesidad de estar junto a la persona amadad-abstinencia- es la dopamina. La ciencia afirma que este neurotransmisor actúa de forma distinta en mujeres y hombres.En las mujeres activa la región de la memoria y en los hombres la región de los estímulos visuales. Así se explica que las mujeres tarden más en enamorarse que los hombres, puesto que necesitan más interacción. También es la responsable de que creamos que nuestra vida se acaba si no estamos con la otra persona y que hagamos lo imposible para recuperar la relación. En resumen, crea tanta dependencia como el tabaco o el alcohol.

Pero,¿no parece una explicación reduccionista?

Yo me he enamorado a primera vista y también me he enamorado progresivamente, incluso desde un rechazo inicial. Claro que el odio y el amor son científicamente dos caras de la misma moneda. El odio genera las mismas sustancias químicas que el amor y los mismos efectos excepto el emocional.Pero consideraciones ortodoxas al margen, existen otras realidades a considerar.

Por mi experiencia, puedo afirmar que para quienes creemos en la reencarnación, la reunión de las almas de forma repetitiva sigue un patrón que pretende liberar karma. El karma se puede definir como la memoria espiritual de nuestros actos pasados, sean de esta vida o de anteriores. Cada cosa que hacemos, decimos y pensamos genera karma, positivo o negativo.

Dos caras de la misma moneda química , emocional y espiritual
Dos caras de la misma moneda química,emocional y espiritual

Así, el hecho de sentir que conocemos a alguien de quien no sabemos ni el nombre, es posiblemente una memoria de vidas anteriores. De la misma forma, sentir una atracción irrefrenable o un rechazo inexplicable hacia una persona incluye vínculos kármicos, posiblemente para limpiar hechos de otra/s vida/s. Esta realidad se amplía y puede  incluir a todos aquellos que conocemos, desde la familia hasta el cartero. Las relaciones que tenemos con esas personas en esta vida no tienen que ser necesariamente las mismas que mantuvimos en otras. Yo descubrí recientemente unos hechos de una vida anterior que me hicieron comprender por qué no soporto a una persona en concreto en esta vida. Solo por el hecho de comprender el por qué de mi rechazo, me ha hecho ser más tolerante con ella y he podido dejar de darle vueltas. Sigue sin caerme bien, tengo mucho trabajo aún pero al menos, lo que aconteció en aquella vida que vi lo he perdonado.

El amor a primera vista puede  dentro de este contexto ser una llamada. Eso no significa que todo vaya a ir de perlas con esa persona y que sea para siempre. La ciencia nos dice que en tres años, los efectos de las INAS se esfuman-reduciéndose a una, la oxitocina, responsable del apego- y que solo las relaciones construidas sobre una base más amplia permanecen. De todas formas, la vida media de una relación es de siete años, demostrado con las estadísticas y racionalizado con la neurobiología. También nos dice que el ser humano no es monógamo natural, sino monógamo social. Cambiar de pareja cada cierto tiempo asegura la supervivencia de la especie. Que la mayoría aparentemente seamos monógamos sociales es como aquellas personas que son veganas, que eligen no comer ningún producto derivado de animales pero son omnívoros por naturaleza.

Y mientras la ciencia ortodoxa nos dice todo esto, la complementaria añade que cada persona que entra en nuestra vida, con o sin nuestro permiso consciente, tiene una misión. Una misión que no tenemos por qué comprender al momento, una misión que puede traernos mucha pasión o mucho dolor-o todo junto- pero que está pactada desde antes de venir a este mundo. Su objetivo es siempre hacernos evolucionar y evolucionar ella misma.

regresión a vidas pasadas

Una forma de averiguar qué nos une o nos separa de alguien es realizar una regresión. La regresión es una forma de meditación guiada que nos lleva a momentos de nuestras vidas pasadas. Pero no a todos, sino a aquellos que nos pueden ayudar a entender lo que nos ocurre en esta. En este ámbito el trabajo del Dr. Bryan Weiss es brillante y sus múltiples libros al respecto arrojan luz sobre este tema, que fue muy discutido aunque por suerte ahora es comúnmente aceptado.  Aunque nuestra atención esté enfocada a resolver cuestiones relativas a una persona, es posible que eso no sea lo que veamos ,al menos no a la primera, pero lo que es seguro es que aquello que revivamos es algo que necesitamos para ahora,sea lo que sea.

Al ser un estado meditativo, podemos alcanzarlo solos pero yo recomiendo tener un profesional que nos guíe porque aunque no hay riesgo de que nos quedemos allí donde nos desplacemos, sí es bueno que alguien vele por nuestro bienestar emocional durante la regresión. Alguien que en caso de sentirnos superados por lo que veamos, nos haga volver antes o distanciarnos emocionalmente de lo visualizado.

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Tengo 46 años, un hijo genial y un ex-marido estupendo. Estudié Realización y Producción Audiovisual hace tanto tiempo que no guardan ni mi ficha. Antaño trabajé en mil sitios o quizás en unos 10. Me sirvieron para cubrir gastos y acumular experiencias pero me repateaban emocionalmente. Escribo desde siempre y mi presencia en la Red es rastreable desde hace más de una década. Hace unos años descubrí que mi Ego tenía más capas que una ilustración de Photoshop gracias a una hostia de la vida. Me sumí en una depresión fenomenal de la que salí gracias a mi Maestro de Reiki. Me maravilló lo que el Reiki hizo conmigo, así que metí de lleno. Cuando llegó el momento, empecé a ayudar a otras personas a ayudarse... en plan Jerry McGuire pero sin la cara de desesperación.