La Autoestima consiste en aceptarte tal y como eres, con tus fortalezas y debilidades por igual, y no sentirte menos que otras personas. Esta premisa en principio fácil de entender se nos hace difícil de interiorizar porque desde niños estamos muy influenciados por aquello que los demás en nuestro entorno opinan de nosotros.

Y he aquí un punto importante a tener en cuenta: lo que percibimos siempre pasa por nuestro propio filtro. Ese filtro tiene la costumbre de quedarse con lo negativo más que con lo positivo. Como resultado la imagen que tenemos de nosotros suele no ser real.

Errores de Percepción

Estamos convencidos de saber lo que otros piensan pero aquello que recibimos es nuestra interpretación, la de sus palabras, sus gestos y lo que creemos que piensan.Esa interpretación depende de muchísimos factores:

  • nuestra historia de aprendizaje, comúnmente llamada mochila, una historia creada a partir de lo que hemos aprendido a recibir y a interpretar de los demás.
  • Nuestros rasgos de personalidad que crean unas tendencias de acción.
  • Nuestro nivel natural de autoestima.

Todos creamos nuestros filtros  a través de los cuales  interpretamos de modo inconsciente  tanto en negativo como en positivo.

Mentes Programadas-Mentes Engañadas

Pero es igualmente importante el hecho de estar programados en muchos aspectos.  En realidad, somos maleables en la medida que decidimos serlo. Es decir, si algo no nos gusta podemos cambiarlo. Aunque no podamos cambiarlo, podemos suavizarlo. Para lograr ese objetivo es sano y necesario aceptarlo como parte de nuestra ecuación. Alcanzar el equilibrio entre nuestros defectos y nuestras virtudes es una meta hermosa. Lo importante es que en nuestro interior seamos conscientes de desear ese cambio por nosotros mismos, nunca porque otros nos digan que tenemos que cambiar.

La sociedad, tan crítica como implacable, establece una serie de pautas con las que no siempre comulgamos pero que condicionan nuestra opinión y acciones hasta límites muy destructivos. Y lo hace de forma que creamos que la decisión es nuestra. Esas pautas, si bien en general persiguen una mejor convivencia, nos presionan hasta hacernos seres reprimidos y por tanto agresivos.En ellas observamos las etiquetas convencidos de que de no hacerlo, muchos nos condenamos al aislamiento y el rechazo. Y para evitarlo-por el miedo a ese rechazo- actuamos conforme a unos principios que no son los nuestros.

6 Actitudes sanas para la Autoestima

Así, te propongo algunas cosillas sanas que practicar para cuidar tu  autoestima:

1- Evita juzgar. 

2-No generalices extrayendo conclusiones generales a partir de experiencias particulares o personales. Como ejemplos facilones tenemos ” todas las rubias son tontas” o “todos los tíos son unos inútiles”.

3- Aceptar y Asumir tus fallos, sin necesidad de condenarte, lo justo para sacar de ellos algo útil. Toda situación tiene algo susceptible de convertirse en una herramienta para tu crecimiento personal.Los fallos no te definen. Tú no tendrías tus luces sin tus sombras.

4-Reconocer tus puntos fuertes, lo que se te da bien, que a todo el mundo se le da bien algo, esto es un hecho.

Te recomendamos hacer una lista o audio lista. Materializar en palabras escritas o vocalizadas las ideas que nos vagan por la mente las hace más reales a nuestra percepción. Pensemos en las ocasiones que nos decimos que hemos sido tontos o algo peor.¿Verdad que cuanto más lo decimos, más tontos nos sentimos? Pues funciona igual con nuestras virtudes y aciertos.

Piensa en tus logros por pequeños que sean, analiza el camino que recorriste hasta conseguirlos. Reconocer tu capacidad para sortear los obstáculos te ayuda a crear éxitos en el futuro.

5-Conocernos de forma realista, con nuestros claros y oscuros, confiar en nuestra capacidad de mejora, conociendo nuestras motivaciones y  necesidades, olvidar  el qué dirán y prescindir de los juicios y condenas propios y ajenos, mantiene sana nuestra autoestima. Para ello es necesario encontrar el origen de nuestros sentimientos negativos. En muchas ocasiones, averiguar – o recordar- por qué nos sentimos mal con nosotros mismos es suficiente para elevar nuestra autoestima. Para ello te recomendamos el Eneagrama, que es un excelente punto de partida.

6-Hazte preguntas, busca respuestas.Practica la Auto-Observación. Y si necesitas ayuda para encontrar las respuestas que se te resisten, aquí nos tienes.

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