El estrés sostenido, esto es, mantenido en el tiempo, ataca nuestro sistema inmunitario;el pensamiento negativo y la ansiedad afectan a nuestra salud y generan estrés. En definitiva es como meterse un platazo de colesterol con el corazón galopante y las venas como la A7. Hay que cambiar a la dieta positiva.

Las investigaciones en este campo constatan que el pensamiento positivo aquietan el ánimo reduciendo el estrés al tiempo que ayudan a nuestro organismo a sanar.Ser optimista te baja los humos reduciendo los procesos inflamatorios y los niveles de cortisol bajan como la espuma con el agua fría. De paso somos menos susceptibles a la enfermedad y toooodo esto lo dicen diversos y numerosos científicos desde hace mucho. Lo más relevante para mi ha sido encontrar cada vez más artículos que señalan la sana autoestima como el mejor azote del estrés y la mano amiga de la recuperación pronta y de calidad en enfermedades físicas.

Y te preguntas,¿cómo?

¿De dónde se saca la sana autoestima?

De decirte que todo te sale mal y que no vales un pito no, desde luego. Verás, hay que activar el buzón de voz del universo, que  es un cachondo y resulta que ha de saltar con el timbre del despertador,en plan…

“Buenos días!!!!! Soy perfecto/a tal y como soy:cabeza, tronco y adyacentes,  dos manos, dos pies… Si deseo algo de verdad lo tengo. Me quiero. Gracias.”

Esto que parece tan tonto no lo es en absoluto.  Que el primer pensamiento del día esté colmado de ideas positivas es como un chute para el organismo. No hace falta que sea clavaíto a lo que he puesto yo, crea tu propio chute matinal, más sencillo, más divertido, más sobrio, más espiritual, a tu medida. Que sean palabras que te guste oír, con las que te sientas cómodo/a.

A medida que practiques te darás cuenta de que:

1/ estás cultivando tu autoestima y

2/estás siendo optimista creando pensamiento positivo, todo en uno.

Pero, ¿qué ocurre si no te lo crees?

Te diré un secreto: la mayoría de nuestras creencias nacen de la repetición de ideas ajenas desde bien chiquititos. Eso crea redes neuronales charlatanas que nos pueden amargar la existencia. Y como es repitiendo que creas nuevas redes neuronales, puestos a elegir equipo vamos a por todas y apostamos por uno hecho a nuestra medida.

Ahora bien, no creas que por el hecho de practicar  por la mañana ya va a funcionar;se trata de crear el caldo de cultivo positivo necesario y aprovechar cada ocasión para plantar nuevos pensamientos positivos. Ten en cuenta que años de negatividad no van a desaparecer de la noche a la mañana. El objetivo es crear nuevas creencias, más fuertes que las creencias que nos han acompañado toda nuestra vida. Siempre será más fácil-sobretodo al principio- inclinarte hacia las pautas negativas habituales y perder la conexión con las ideas positivas que quieres implantar.

Insiste.Trabaja. Repite. Y lograrás crear una nueva red neuronal más potente y una energía positiva que resida en ti de forma permanente.

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Tengo 46 años, un hijo genial y un ex-marido estupendo. Estudié Realización y Producción Audiovisual hace tanto tiempo que no guardan ni mi ficha. Antaño trabajé en mil sitios o quizás en unos 10. Me sirvieron para cubrir gastos y acumular experiencias pero me repateaban emocionalmente. Escribo desde siempre y mi presencia en la Red es rastreable desde hace más de una década. Hace unos años descubrí que mi Ego tenía más capas que una ilustración de Photoshop gracias a una hostia de la vida. Me sumí en una depresión fenomenal de la que salí gracias a mi Maestro de Reiki. Me maravilló lo que el Reiki hizo conmigo, así que metí de lleno. Cuando llegó el momento, empecé a ayudar a otras personas a ayudarse... en plan Jerry McGuire pero sin la cara de desesperación.