En Año Nuevo todo son buenos propósitos.Todo son expectativas sobre si seremos capaces de cumplir  objetivos: lograr abandonar un vicio, superar una ruptura, salvar una relación, recuperar contacto con alguien a quien perdimos la pista, reunir el valor para dar un paso hacia lo que sea, hacer deporte…,pero ¿sabemos realmente dónde poner nuestra atención? ¿Queremos mirarnos de verdad en el espejo?¿Asumimos la responsabilidad de nuestra vida? ¿En qué tenemos puesta nuestra atención?¿Es realmente nuestro el objetivo?

La lista: un esbozo

Más de uno hace una lista de esos propósitos.Otros los tienen en mente desde hace tiempo y aprovechan estas fechas para decir Sí! Lo voy a hacer! Lo dicen el 31 o el 1 pero entre las 12h siguientes y el día de Reyes entran en shock y deciden que no pasa nada por posponerlo un poco más.
Igual que un artista inicia un proyecto con un esbozo, así nosotros iniciamos los años. Igual que el artista puede entrar en un bloqueo y detener la obra, así nosotros.En consecuencia acumulamos esbozos y bloqueamos nuestro crecimiento personal. El resultado merma considerablemente nuestra autoestima.
En ocasiones recurrimos a la memoria con nostalgia y nos lamentamos por no tener agallas, ganas, constancia…pero ¿y si todo se reduce a saber en qué enfocarnos? La creación de nuestra realidad deseada parte de una única e invariable casilla de salida.

 Pregúntate:
¿Por qué deseas/necesitas eso?
¿Qué emoción te reportaría lograrlo?
¿Es el miedo a no tenerlo lo que te mueve?¿ a qué? ¿a quién?
¿Tu objetivo dañará a alguien de conseguirlo?
¿El qué dirán es lo que te impide planteártelo?
¿Crees en ello?
¿Vibra en ti ese deseo/propósito?
Puede que llegues a  conclusiones sorprendentes.
Pregúntate con cariño y respeto y las respuestas serán honestas. A pesar de que algunas de ellas no te gusten, ¡alégrate! Estás más cerca de una respuesta útil y amable.Más cerca de tu objetivo real. Es entonces cuando toca tomar decisiones y enfocar tu atención.
El resto es solo ruido.

¡¡Feliz Año Nuevo a tutti!!

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Tengo 46 años, un hijo genial y un ex-marido estupendo. Estudié Realización y Producción Audiovisual hace tanto tiempo que no guardan ni mi ficha. Antaño trabajé en mil sitios o quizás en unos 10. Me sirvieron para cubrir gastos y acumular experiencias pero me repateaban emocionalmente. Escribo desde siempre y mi presencia en la Red es rastreable desde hace más de una década. Hace unos años descubrí que mi Ego tenía más capas que una ilustración de Photoshop gracias a una hostia de la vida. Me sumí en una depresión fenomenal de la que salí gracias a mi Maestro de Reiki. Me maravilló lo que el Reiki hizo conmigo, así que metí de lleno. Cuando llegó el momento, empecé a ayudar a otras personas a ayudarse... en plan Jerry McGuire pero sin la cara de desesperación.