Cuando nos refieren la Meditación, la imagen inmediata que acude a nuestra mente es un tipo sentado con las piernas cruzadas y las manos sobre las rodillas. Es una imagen genérica sacada de antiguos manuscritos y pinturas, símbolo de espiritualidad.

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No es NECESARIO adoptar una postura en concreto

 

Lo cierto es que para Meditar no es necesario adoptar una postura concreta pero nuestro pensamiento dogmatizado ha asumido que todo lo que no sea seguir unas normas no funcionará. Pues no.Lo importante para iniciar una Meditación es encontrar una postura que nos resulte cómoda, no hay más.

Se puede practicar en cualquier sitio, aunque es recomendable que para iniciarse el lugar transmita serenidad.De ahí que las velas, el incienso, la luz ténue y la música suave sean elementos habituales en una meditación. Habituales no significa imperativos.

Una vez nos acostumbramos a entrar en estado meditativo, no son requesito imprescindible. La necesidad la creamos nosotros, no el hecho de meditar. Si no estás acostumbrado a su práctica es normal que te rodees de elementos que faciliten tu estado de relajación, tú eliges qué elementos son.

Pero por encima de todos, el tópico de vaciar tu mente es el que crea más problemas. El hecho es que no se trata de vaciar la mente. Se trata más bien de observar tus pensamientos sin juzgarlos. Observarlos y dejarlos ir, como las páginas de un libro movidas por la brisa. Otro elemento clave es la voluntad que le pongas a la meditación. Por ejemplo, si observamos esos pensamientos con generosidad y amor, la meditación surte más efecto. Y los efectos están cada vez más demostrados.

El pasado año, un grupo de investigadores del Massachusetts General Hospital y del Harvard Medical Center estudiaron a 37 adultos cuidadores de sus seres queridos con demencia y que, además, estaban ligeramente deprimidos. Quince de los participantes eran meditadores experimentados y practicaron una meditación diaria con mantras durante 12 minutos al día. Veintidós participantes escucharon música relajante durante 12 minutos. Después de ocho semanas, fue el grupo de meditación  el que tuvo significativas mejorías en la actividad de la telomerasa.

La telomerasa es una enzima que frena el envejecimiento, reconstruye los telómeros-región del ADN- y corrige el reloj biológico de la célula.Esto implica que todo lo que beneficie su estado, mejora nuestra salud y alarga nuestra vida. En lo referente a la longevidad humana me puedo referir a un estudio que comparó 26 meditadores practicantes durante ocho semanas con otros 26 que llevaban años de experiencia. Los meditadores de largo plazo demostraron cambios genéticos que incluían los telómeros más estables y fuertes, según varias medidas genéticas.

Más allá de los datos, quien ha meditado alguna vez conoce los beneficios de esta práctica. Con solo 10 minutos el bienestar que produce nos acompaña todo el día. Tenemos la mente más clara, somos más optimistas y más pacientes.Los beneficios de ese cambio de actitud son tanto a la corta como a la larga beneficiosos para nuestra salud mental, física,emocional y espiritual. Si lo convertimos en una práctica diaria, el cambio de actitud se mantiene y con ello podemos alcanzar el estado de  paz que tanto demandamos.

 

P.Montero

Terapeuta Emocional 

Reikista

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Tengo 46 años, un hijo genial y un ex-marido estupendo. Estudié Realización y Producción Audiovisual hace tanto tiempo que no guardan ni mi ficha. Antaño trabajé en mil sitios o quizás en unos 10. Me sirvieron para cubrir gastos y acumular experiencias pero me repateaban emocionalmente. Escribo desde siempre y mi presencia en la Red es rastreable desde hace más de una década. Hace unos años descubrí que mi Ego tenía más capas que una ilustración de Photoshop gracias a una hostia de la vida. Me sumí en una depresión fenomenal de la que salí gracias a mi Maestro de Reiki. Me maravilló lo que el Reiki hizo conmigo, así que metí de lleno. Cuando llegó el momento, empecé a ayudar a otras personas a ayudarse... en plan Jerry McGuire pero sin la cara de desesperación.